Perfil

Su historia, su geografía, su gente. Son algunos de los argumentos que definen al Perú como un destino único.

Un país hermoso con un patrimonio inagotable, que integra en un mismo territorio distintas etnias como una amalgama extraordinaria de costumbres, músicas, vestimentas y comidas.

Paraíso de arqueólogos e investigadores que a través del tiempo no dejan de descubrir la herencia de más de 20,000 años de historia. Historia que comienza mucho antes del fabuloso imperio Inca, y que se manifiesta en los vestigios de los primeros habitantes en los Andes de Ayacucho –19 500 a.C, la ciudadela de Caral – 3 000 a.C–, las tumbas reales de Sipán –aprox. 100 d.C–, las enigmáticas líneas de la cultura Nasca –200 a.C- 900 d.C–, entre otros, y que continúa en los períodos colonial y republicano.

Uno de los territorios más diverso del planeta, en el que uno puede pasar de un árido desierto a vertiginosas montañas y a una selva exuberante en un solo suspiro. Dividido en tres regiones naturales: costa, sierra y selva, en su territorio se pueden encontrar casi todos los climas –80%– y zonas de vida –84 de 117– existentes en el mundo. Tres regiones con diversos ecosistemas que albergan una biodiversidad inigualable y que le permiten contar con más de 60 áreas naturales protegidas, que cubren aproximadamente el 15% de su territorio.

Esta diversidad geográfica y las frías aguas del océano Pacífico proveen de un importante suministro de productos frescos y de gran variedad, convirtiéndose en la gloria de chefs y amantes de la buena cocina.

Tierra de aromas, sabores y texturas con una increíble fusión entre lo típico y lo foráneo. Comer en el Perú ofrece una aventura fascinante en la que el legado culinario que los pobladores inmigrantes les dejaron a través de la historia, enriquecieron su gastronomía.

Perú, un destino con posibilidades infinitas también para quien gusta disfrutar de la aventura, o que busca recargarse de energía con todo el misticismo de la cultura andina, o para quien busca del relax y pasarla bien. Perú un destino con infinitas posibilidades gracias a una industria hotelera en auge y con una infraestructura turística comparable con los destinos Cinco Estrellas.