Todo viaje memorable comienza mucho
antes de hacerse realidad
Con más de 20 años de experiencia en Operaciones y Servicio al Cliente, Carolina lidera la Dirección de Operaciones de COLTUR. Convencida de que las mejores experiencias nacen de las personas, combina excelencia operativa, liderazgo y una mirada estratégica para cuidar cada viaje desde mucho antes de su inicio.
Directora de Operaciones
Desde que recibimos una confirmación comienza un trabajo minucioso. Revisamos el itinerario servicio por servicio: reservas, horarios, distancias, tiempos de traslado y cualquier necesidad especial compartida por nuestro cliente.
También asignamos a los guías adecuados según los intereses o requerimientos del viajero, ya sea una familia con niños o alguien interesado en arquitectura o historia.
Verificamos que la documentación esté lista e ingresamos la información en nuestro sistema para atenderlo durante el itinerario. Además, anticipamos puntos críticos, como conexiones ajustadas, alertas climáticas, accesos, equipaje o restricciones alimentarias.
Este trabajo exige coordinación entre Ventas, Producto, Operaciones y nuestros aliados estratégicos en el Perú. Cuando el viaje comienza y todo parece sencillo, esa naturalidad es la suma del trabajo de muchas personas.
Una de las grandes riquezas de nuestro país, su diversidad, también es uno de nuestros principales desafíos. Tenemos grandes distancias, diferentes geografías, alturas y climas variables. Además, cada viaje tiene un ritmo y cada viajero, necesidades y objetivos distintos.
La forma de manejarlo es anticipándonos. Trabajamos con tiempos realistas, información actualizada, proveedores confiables y planes de contingencia. También monitoreamos la operación mientras ocurre y mantenemos una comunicación cercana con nuestro equipo en toda la cadena.
Los imprevistos existen y hay situaciones que no dependen de nosotros. Lo importante es responder con rapidez, criterio, calma y sensibilidad para que el viajero se sienta acompañado y protegido en todo momento.
Un proveedor se convierte en socio estratégico para COLTUR cuando comprende que no brinda únicamente un traslado, guiado o alojamiento: forma parte de la experiencia del viajero.
Para nosotros son fundamentales la seguridad, calidad, puntualidad y capacidad de respuesta; también la transparencia, comunicación y disposición para mejorar.
Un buen socio no oculta un problema: lo comunica a tiempo, propone soluciones y trabaja con nosotros para resolverlo. Esa confianza protege la experiencia de nuestros viajeros y convierte la relación comercial en una verdadera alianza
Estar en el campo es indispensable, porque hay detalles que no se pueden comprender desde un escritorio. Recorrer una ruta, medir tiempos, revisar accesos, probar un servicio y conversar con nuestro equipo y proveedores permite tomar mejores decisiones y mirar cada experiencia con los ojos del viajero.
Cada visita me permite verificar que lo ofrecido pueda cumplirse con seguridad y calidad, comprender retos de la operación y escuchar a quienes están ahí todos los días. Conocer personalmente a conductores, guías y equipos locales fortalece la confianza y nos permite trabajar de manera más cercana y coordinada.
Hace poco tuvimos una alerta de oleaje anómalo coincidió con la visita de viajeros a las Islas Ballestas. Nuestro equipo actuó con rapidez y calma, revisó el itinerario y confirmó que podíamos intercambiar las actividades.
Adelantamos la visita a Ballestas y, al día siguiente, los viajeros disfrutaron el desierto. Así completaron su itinerario sin verse afectados. La comunicación con nuestro cliente en el extranjero, los viajeros en Perú y proveedores permitió coordinar los cambios.
La principal lección fue que una contingencia no se resuelve únicamente moviendo reservas; se resuelve cuidando personas. Los procesos son fundamentales, pero también el criterio, la comunicación clara y la capacidad de ponernos en el lugar del viajero.
Convertir la confianza en una experiencia inolvidable
Después de tantos años, me sigue emocionando el trabajo detrás de una experiencia inolvidable: un esfuerzo enorme, muchas veces invisible, que hace posible cada momento. El viajero quizás recuerde un paisaje, una conversación o una bienvenida; detrás, hubo muchas personas coordinando y cuidando cada detalle.
Cada comentario positivo me llena de orgullo por nuestro equipo y proveedores, porque confirma que el esfuerzo tuvo sentido. También me emociona la confianza que una persona deposita en nosotros. Convertirla en un recuerdo que llevará consigo para siempre es una gran responsabilidad y una de las partes más bonitas de mi trabajo.
Conoce más historias sobre las personas que hacen posible cada viaje en nuestro blog.
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