COLTUR en Propósito en la mesa:
el camino de una Empresa B
A puertas de cumplir 70 años, y con tres generaciones de nuestra familia dedicadas al turismo en el Perú, en COLTUR hemos aprendido que nuestro trabajo va mucho más allá de organizar viajes. Somos parte de una gran red de personas, comunidades y destinos, y entendemos que cada decisión que tomamos tiene un impacto. Nuestro rol es conectar a los viajeros con el Perú, su gente y su patrimonio, cuidando al mismo tiempo aquello que hace posible cada experiencia.
Esta visión fue parte de la conversación de Mariana Watson, nuestra Directora Comercial, en el segundo episodio de Propósito en la Mesa, el podcast que celebra los 10 años de las Empresas B en el Perú. Junto con otras líderes, compartió cómo en COLTUR hemos integrado el propósito a nuestra estrategia de negocio, convencidos de que hacer las cosas bien, generar impacto positivo y construir una empresa rentable no son objetivos separados, sino parte de una misma manera de entender el éxito.
Directora Comercial
El turismo como una gran red de conexiones
En COLTUR entendemos que nuestros principales activos son las personas y los destinos con los que trabajamos. Diseñar un viaje implica mucho más que coordinar servicios: significa construir una narrativa alrededor de un lugar, su historia, su cultura o un tema particular, articulando múltiples experiencias y perspectivas que le den sentido al recorrido.
Para hacerlo posible, conectamos a una extensa red de personas y organizaciones: guías, hoteles, transportistas, artistas, especialistas, comunidades, proveedores, gobiernos locales y, por supuesto, nuestro propio equipo. Pero también necesitamos comprender qué motiva a una persona a viajar, qué busca descubrir y qué emociones espera experimentar.
Nuestro rol es precisamente ese: ser grandes conectores. Utilizar el viaje como un vehículo para vincular los intereses y emociones del viajero con el destino, su gente y su patrimonio. Y es ahí donde entendemos que la sostenibilidad de nuestro negocio es inseparable de la sostenibilidad de los destinos y de las personas que los hacen posibles.
Esta mirada orienta las decisiones que tomamos: qué experiencias diseñamos, con quiénes trabajamos y cómo nos relacionamos con nuestro entorno. Porque cada una de esas decisiones tiene consecuencias que van mucho más allá del viaje mismo.
Un propósito que la pandemia hizo explícito
Generar impacto positivo a través del turismo siempre había formado parte de la manera de hacer empresa en COLTUR. Era una convicción presente desde nuestros orígenes y reflejada en muchas de nuestras prácticas, aunque todavía no la habíamos definido formalmente como nuestro propósito.
La pandemia marcó un punto de quiebre. La paralización del turismo nos hizo tomar aún mayor conciencia de nuestra responsabilidad y de cuántas personas dependen directa o indirectamente de nuestra actividad. También nos dio la oportunidad de reflexionar sobre qué tipo de empresa queríamos ser cuando pudiéramos volver a operar.
Decidimos entonces hacer explícito lo que ya formaba parte de nuestra identidad: generar impacto positivo a través del turismo. Pero no bastaba con declararlo. Era necesario incorporarlo de manera consciente a nuestra estrategia y a las decisiones de toda la organización, desde el diseño de experiencias y la selección de proveedores hasta el desarrollo de nuestro equipo y la relación con nuestros clientes y aliados.
Vender mejor y construir una mejor empresa
La pandemia también nos dio una oportunidad poco habitual: detenernos, cuestionar nuestra manera de hacer las cosas y, en cierta forma, comenzar de nuevo. En lugar de concentrarnos únicamente en recuperar los niveles de actividad anteriores, decidimos enfocarnos en construir una mejor empresa, con una estrategia más clara, una cultura organizacional más sólida y un propósito que orientara nuestras decisiones.
Esto también transformó nuestra manera de entender el crecimiento y la sostenibilidad. Para nosotros, ser sostenibles va mucho más allá de sembrar árboles, reciclar o compensar nuestra huella de carbono. Significa incorporar criterios sociales, ambientales y económicos en todas las dimensiones del negocio.
Aprendimos que no siempre se trata de vender más, sino de vender mejor: invertir en las personas y en fortalecer nuestra cultura, elegir conscientemente los mercados y segmentos en los que queremos trabajar, y tener claros nuestros principios y aquello que no estamos dispuestos a negociar.
En ese camino, la certificación B nos proporcionó un marco para ordenar, medir y evaluar nuestras prácticas, identificar oportunidades de mejora y seguir avanzando hacia una empresa cada vez más coherente con su propósito.
Los viajeros están cada vez más informados sobre el impacto que puede tener el turismo en los lugares que visitan. Muchos buscan comprender mejor la cultura local, conocer otras formas de vida y establecer una conexión más profunda con las personas y los lugares que visitan. Sin embargo, la creciente demanda también genera presión sobre determinados destinos, especialmente cuando el turismo se concentra en unas pocas rutas.
Esta realidad nos exige diseñar los viajes con mayor conciencia, cuestionar las formas tradicionales de operar y, en ocasiones, aprender a decir no. No podemos seguir promoviendo determinadas experiencias sin considerar sus consecuencias, incluso cuando eso signifique renunciar a una oportunidad comercial o proponer alternativas que inicialmente puedan resultar menos rentables. La sostenibilidad también implica reconocer los límites de aquello que hace posible nuestra actividad.
Pero nuestra responsabilidad no termina en las decisiones que tomamos como empresa. También debemos asumir un papel más activo en el desarrollo del turismo en el Perú y exigir a las autoridades las condiciones necesarias para hacerlo de manera responsable.
Chachapoyas es un buen ejemplo. Es una región con un extraordinario patrimonio natural y cultural, pero que todavía enfrenta importantes desafíos de conectividad, infraestructura y desarrollo de servicios para consolidarse como un destino competitivo frente a los circuitos tradicionales. Eso requiere trabajo conjunto, inversión y una visión de largo plazo. Sin embargo, no podemos esperar a que todas esas condiciones estén resueltas para empezar a darla a conocer, desarrollar nuevas experiencias y generar oportunidades para las comunidades locales.
El futuro del turismo en el Perú dependerá tanto de nuestra capacidad para reconocer cuándo debemos poner límites como de nuestra disposición para impulsar nuevas alternativas y exigir mejores condiciones para su desarrollo.
Cuando el propósito genera confianza y la confianza genera valor
En COLTUR creemos que la rentabilidad no debe entenderse como un objetivo separado de la sostenibilidad y el propósito. Por el contrario, cuando una empresa toma decisiones pensando en el bienestar de las personas, en el entorno donde opera y en la calidad de lo que ofrece, construye algo fundamental para cualquier negocio: confianza.
Esa confianza se refleja en todas nuestras relaciones. En un equipo que comparte una visión y se compromete con ella, en proveedores que quieren crecer junto a nosotros y en clientes que saben que pueden contar con COLTUR, no solo para ejecutar un viaje, sino también para tomar las decisiones correctas, incluso cuando no son las más fáciles.
Y es precisamente esa confianza la que permite construir relaciones de largo plazo, atraer a personas y organizaciones que comparten nuestros valores y generar oportunidades de crecimiento. Desde esta perspectiva, la rentabilidad no está reñida con el impacto positivo: es una consecuencia de construir una empresa sólida, coherente y comprometida con su propósito.
Ser parte de la comunidad de Empresas B nos permite compartir este camino con organizaciones de distintas industrias que también buscan demostrar que es posible hacer empresa de otra manera. Porque el verdadero desafío no es solamente crecer, sino hacerlo generando valor para todos los que forman parte de nuestra actividad.
Escucha el episodio completo de Propósito en la mesa y conoce la conversación de Mariana Watson junto con Cecilia Rizo-Patrón —Directora Ejecutiva de Avanza Sostenible— y Ale Oliva —Gerente de Asuntos Corporativos de Natura— sobre la relación entre propósito, sostenibilidad y resultados de negocio.
Clic aquí para ver el episodio completo.